DORMIR EN IBIZA, A LA MANERA DE PETUNIA
En Petunia, nada nos distrae del paisaje. Frente a Es Vedrà y sus leyendas, el hotel abraza la sobriedad más refinada. Paredes blancas, madera en bruto, tejidos naturales: todo se despoja de lo innecesario para dejar paso a la luz. Las 17 habitaciones y 25 suites, diseñadas por el Atelier Saint-Lazare, dialogan con el exterior en un juego de luces y sombras, silencio y brisa. Aquí, Ibiza recupera su esencia original, lejos del ruido, más cerca de lo fundamental.
En Petunia, nada nos distrae del paisaje. Frente a Es Vedrà y sus leyendas, el hotel abraza la sobriedad más refinada. Paredes blancas, madera en bruto, tejidos naturales: todo se despoja de lo innecesario para dejar paso a la luz. Las 17 habitaciones y 25 suites, diseñadas por el Atelier Saint-Lazare, dialogan con el exterior en un juego de luces y sombras, silencio y brisa. Aquí, Ibiza recupera su esencia original, lejos del ruido, más cerca de lo fundamental.